
Una vez más, la realidad es terca y las imágenes no mienten. Como puede observarse en la fotografía adjunta, decenas de kilos de basura invadían en días pasados el recién remodelado barrio llanisco del Cuetu. Habiendo procedido en agosto a la consabida inauguración con la compañía del genial Peridis, alcaldesa y séquito de palmeros han desaparecido y la cruda realidad ha regresado al vituperado y maltratado barrio llanisco. La porquería y la indecencia invaden sus calles ante la anuencia y pasividad de los gobernantes.
Eso sí, para el año 2009 los vecinos veremos cómo la tasa por la recogida de basuras se incrementará más de un 3% y, al igual que otros impuestos, se convierte en una lacra que asfixiará un poco más a los sufridísimos contribuyentes llaniscos. Pero, aunque paguemos el oro y el moro –perdón por la incorrección política con el hermano magrebí- seguiremos viendo cómo la inutilidad de los socialistas posibilita que montañas de basura como la de la imagen sean corrientes en Llanes, como si de un suburbio de Dakar se tratase.
07/11/2008