
Cuando creemos que los socialistas llaniscos han tocado fondo y ya no pueden caer más bajo en sus niveles de insolidaridad, demagogia y chabacanería, ellos siempre demuestran que son capaces de llegar a tener rasgos habituales en las personas más miserables y con menos escrúpulos del mundo.
En el pleno del pasado lunes 31 de mayo, la cosa era bien sencilla; nuestro Grupo Municipal presentaba una moción para que el Ayuntamiento declarase su apoyo a Oviedo en su lucha por alcanzar la distinción de Capital Europea de la Cultura en 2016. Una moción exactamente igual que la que votó a favor el Grupo Socialista en el Consistorio ovetense, fíjense bien, idéntica a la que apoyaron los mayores rivales de nuestro partido en Oviedo, que prefirieron aparcar los intereses partidistas por el bien de la capital de Asturias.
Pues bien, aquí no. En Llanes está por ver que el rodillo socialista apoye, aunque sea por una vez, alguna iniciativa presentada por el Partido Popular. En esta ocasión, el ridículo portavoz del PSOE arguyó que la redacción del segundo punto de la moción, que instaba al Gobierno del Principado a prestar apoyo económico para que la aspiración de Oviedo pueda hacerse realidad, debía cambiarse y suprimir el citado aspecto para contar con su apoyo.
Como es lógico, nuestro portavoz Fidel Sánchez respondió que no iba a quitar ni una coma de la moción y que, si querían apoyarla como estaba bien, y si no lo hacían, “quedarán retratados ante los ciudadanos como los campeones de la mezquindad, algo que ya no nos puede extrañar vista su trayectoria”. El PSOE completó su bochornosa postura obligando a votar independientemente los tres apartados del texto, para así poder apoyar dos de los puntos y salvar la cara ante la opinión pública, mientras daba su voto negativo al restante.
Obviamente, los ciudadanos no son tontos y sabrán apreciar de qué pasta están hechos estos paladines de la libertad que, en cuanto se trata de apoyar algo que no hayan cocinado ellos, se quitan la careta y dejan fluir sus más miserables pasiones negando sistemáticamente legitimidad a todo aquello que no hayan manejado y manipulado a su antojo. Tristemente, para la historia quedará que Llanes no apoyó a Oviedo en su lucha por ser capital europea de la Cultura. Y todo gracias a ellos.
02/06/2010