
El equipo de Gobierno socialista, en especial su peculiar portavoz, José Balmori, desconoce el significado de la palabra consenso. Según el diccionario de la Real Academia Española de la Lengua, se trata de un “acuerdo producido por consentimiento entre varios grupos”. Y es difícil consentir nada cuando uno de los grupos, -en este caso el Popular-, no es informado de lo que ocurre. Para muestra, un botón. En una de sus interminables peroratas, la alcaldesa de Llanes afirmó sin ruborizarse: “ La Talá es suelo urbano consolidado y así se incluirá en el nuevo planeamiento”. Es decir que, queramos o no queramos, los prebostes de la transparencia ya han decidido; La Talá será lo que a ellos les parezca, sin contar con la opinión de nadie, faltaría más.
El debate sobre la suspensión cautelar de licencias urbanísticas en 27 zonas del Concejo se centró fundamentalmente en dos asuntos. El más importante, el de La Talá, para el que nuestro portavoz municipal, Fidel Sánchez, pidió “su inclusión como zona de suspensión cautelar, porque, al igual que ocurre con Buelna y Niembro, se trata de ámbitos afectados por sentencias judiciales”. Queda dicho que para la primera edil no se trata del mismo caso y que no van a paralizar la concesión de licencias.
El otro de los puntos de discordia es lo que Fidel denominó “la manzana de La Encarnación”. Este lugar, que abarca tanto la parcela conocida como de los Cuevas como el colegio Divina Pastora, también ha resultado afectado por la suspensión de la concesión de licencias urbanísticas. Nuestro portavoz pidió aclaraciones sobre este hecho ya que “no se sostiene la suspensión en este lugar, a no ser que haya alguna pretensión que no nos quieren contar. Si es cierto que quieren ser transparentes, cuéntennos qué proyectos tienen para la zona”. Ante la negativa de Balmori, que aseguró que “sólo hay una serie de ideas y sugerencias”, Fidel Sánchez dijo que “en ese caso, pueden hacer dos cosas; o excluir esta manzana de la suspensión, o aplicar idéntica medida a toda la villa de Llanes”.
Nuestro portavoz, que vio cómo el PSOE no aceptaba ninguna de sus peticiones y después, como suele hacer, volvía a aludir a Avall, le espetó al ínclito Balmori “mal negocio, señor Balmori, en el asunto de Avall el problema lo tienen ustedes, que no saben hablar de Urbanismo sin citarles”. Tras confirmar nuestra abstención en este punto, afirmó que “el consenso está bajo mínimos, nosotros no queremos ser quienes digan cómo debe ir el Urbanismo en Llanes, pero sí creemos que debe tratarse sin atajos ni prisas”. Lanzó una advertencia a la bancada socialista: “No nos temblará la mano para decir que no a algo inasumible cuando así lo veamos ni tampoco para consensuar lo que creamos oportuno. Pero por el camino de la opacidad y el ocultismo, mal vamos, señor Balmori, mal vamos”.
04/06/2010