
Uno de los puntos más importantes del orden del día del último Pleno celebrado en el Ayuntamiento de Llanes fue en el que se aprobó, con los votos en contra del Grupo Municipal Popular, una modificación puntual en el PGOU –anulado por los Tribunales de Justicia- que afecta a la unidad de actuación denominada SUR-R-L-11 que afecta a terrenos situados en la zona de Camplengo.
Si bien es sabido por la opinión pública que, con la actual situación en la que se encuentra el PGOU, anulado por los Tribunales, nuestro voto cuando se trate de grandes promociones urbanísticas será siempre en contra, en este caso, además, se da la circunstancia que, durante el periodo de exposición pública, no se mostraron dos documentos que deben incluirse en el expediente y que son, a juicio del portavoz popular para este tema, Juan Carlos Armas, “fundamentales para conocer las consecuencias de esta modificación propuesta”.
La enjundia de lo aprobado es de gran calado puesto que, si en el PGOU se prevén para esa zona unas edificaciones de bajo, primera planta y bajo cubierta, al estar a más de 30 metros sobre el nivel del mar, tras aprobar esta modificación se podrá construir en bajo más tres alturas, lo que esconde un posible nuevo pelotazo urbanístico. Según Armas, “lo grave es que, a pesar de que en el propio expediente se alude a la existencia de un Informe Ambiental clave para esclarecer la conveniencia de la aprobación y de un Informe Técnico que acompaña al resto de documentos, ambos no se han expuesto en el periodo de exposición pública, por lo que ni los ciudadanos ni nosotros hemos podido consultar unos papeles fundamentales para saber si esta modificación puntual se ajusta o no a la ley”.
Nuestro Grupo, como anunció Juan Carlos Armas, se reserva además el derecho a emprender acciones jurídicas, pues estos nuevos “errores” son similares a los que llevaron al Tribunal Superior de Justicia a anular el Plan Urbanístico de Llanes. Como es costumbre, los socialistas se limitaron, en una nueva prueba del reducido tamaño de sus vísceras craneales, a identificar a nuestro partido con el fantasmagórico frente del No, nebulosa entidad a la que siempre recurren cuando se les escapan los argumentos y quedan con las vergüenzas jurídicas al aire.
08/11/2007