
Durante el Pleno celebrado el pasado día 16 de abril, nuestro Grupo Municipal se vio en la obligación de votar en contra de la mayoría de los puntos del orden del día y, en varios de ellos, como consecuencia de graves errores en la tramitación de los expedientes urbanísticos que se discutían.
En primer lugar, en el estudio de detalle del palacio de Mendoza Cortina, en Pendueles, donde en una gran finca se va a permitir la construcción de alrededor de 74 viviendas en un núcleo rural, no existe informe alguno sobre el impacto en las redes de transporte o cómo se solucionará el abastecimiento de agua para dichas viviendas, a pesar de que es necesario. Curiosamente, en un desarrollo similar en Vidiago, sí consta en el expediente el estudio de implantación con las consideraciones pertinentes acerca del abastecimiento de agua. ¿Distintas varas de medir?
Más grave fue el punto del orden del día que trataba una unidad de actuación en Posada, la UA-6, que tuvo que ser retirado del Pleno porque en el expediente no estaba la alegación que nuestro Grupo Municipal había presentado en tiempo y forma. El concejal de Urbanismo, había afirmado minutos antes en su dubitativa e ininteligible exposición que “no se presentaron alegaciones al proyecto”. Cuando nuestro concejal Juan Carlos Armas mostró a los presentes la alegación sellada por los técnicos municipales, la zozobra y la histeria cubrieron la mesa presidencial y al concejal Balmori y, a instancias del vicesecretario, se vieron obligados a retirar el estudio de detalle y dejarlo para otra ocasión.
También se sacaron a la luz irregularidades en la tramitación de la Relación de Puestos de Trabajo (RPT) del Ayuntamiento, pues la propuesta socialista, que debe estar en poder de nuestros concejales 48 horas antes de la celebración de la Comisión Informativa, se entregó minutos antes de la misma y, para más inri, poco después intentaron que aceptáramos ciertos cambios que habían introducido. Ante semejante desbarajuste, evidentemente nuestro Grupo no tuvo otra opción que denunciar lo sucedido y solicitar la retirada del punto del orden del día. Algo que, como siempre, no fue aceptado por los socialistas.
Después de la bochornosa sucesión de irregularidades documentales, en un momento de la sesión y con los nervios muy alterados, la alcaldesa de todos los llaniscos, cuyo sueldo pagamos todos los llaniscos, en una de sus incomparables “perlas”, tuvo la ocurrencia de decir que “a los vecinos les importa que las obras se hagan, no cómo se hagan”. Es decir, que una persona con un cargo público como el suyo, que debería mirar por cumplir las normas escrupulosamente y ceñirse a la legalidad siempre, les dice a los llaniscos que los procedimientos administrativos son en realidad un engorro y un tostón y si no se cumplen pues miren ustedes, qué más da.
Esta es la cruda realidad de los “gestores” que tenemos que sufrir en Llanes. Nos anulan los Tribunales todos los Planeamientos Urbanísticos, se cobran sobresueldos ilegales, se tramitan mal expedientes urbanísticos, se contratan multitud de personas en precario para tenerlas a su merced pero a ellos, todo esto les da igual. Todo para el pueblo, pero sin el pueblo. Absolutismo, se le llama a esto. Despotismo, pero más que ilustrado, “iletrado”.
17/04/2008