
Increíble, pero cierto. Los concejales socialistas del Ayuntamiento de Llanes votaron en contra de aprobar una ordenanza propuesta por el Partido Popular para la supresión de barreras arquitectónicas en el Concejo. Aunque en un primer momento, -en la Comisión Informativa previa al Pleno- se abstuvieron, los socialistas no pudieron luchar contra su instinto de oponerse a todo lo que surja de las mentes populares y votaron en contra de dicha propuesta para escarnio de los minusválidos llaniscos.
A petición del PP, se convocó sesión plenaria de la Corporación llanisca para tratar la aprobación de una ordenanza que contemplase la “promoción de la accesibilidad y la supresión de barreras arquitectónicas”. Nuestro objetivo consistía en “disminuir la discriminación que sufren en Llanes las personas con algún tipo de discapacidad, ya sea producto de la edad, por limitación de movilidad o por incapacidad auditiva o visual”.
La ordenanza propuesta afectaría a todos los ámbitos, públicos y privados, cuando se tratase de realizar actuaciones en materia de urbanismo, tanto en lo referente a nueva construcción como en reformas y rehabilitaciones. Pavimentos, vados, escaleras, rampas, ascensores y hasta semáforos, estarían regulados por la normativa. También se proponía que los transportes públicos y privados, estaciones y marquesinas se adaptasen a las condiciones de los discapacitados, así como la compra de un vehículo adaptado.
El portavoz del PP de Llanes, Fidel Sánchez, mostró un amplio reportaje fotográfico en el que recogía la multitud de puntos negros existentes en Llanes, Posada y Nueva. Pasos de cebra con bordillo, señales y farolas en mitad de las aceras, o escaleras para acceder a equipamientos públicos, como la Casa de Cultura o la 3ª planta del Consistorio, fueron ejemplos planteados por los populares. No obstante, para Fidel “los ejemplos más sangrantes son las dificultades de acceso al recién remodelado parque de Posada Herrera o el bordillo en el paso de cebra del nuevo puente de la Villa”.
Para solucionar las carencias, se pedía al PSOE que reclamase al Principado una partida de “no menos de 500.000 euros en el próximo crédito extraordinario, para ir actuando contra las barreras arquitectónicas” así como la confección de un calendario de prioridades para ir solucionando los problemas.
A pesar de la racionalidad de lo solicitado, y de la presencia en la sala de algunos discapacitados, la alcaldesa no tuvo otra ocurrencia que criticar nuestra petición tachándola de “oportunista” y de ser “copia literal de la normativa en vigor”. Y, aunque reconoció carencias en esta materia, aseguró que “se están realizando importantes mejoras”.
Estupefacto asistía a las palabras de la regidora José Antonio Tarno, discapacitado físico que se ve obligado a desplazarse en silla de ruedas y que tuvo que escuchar cómo la primera edil se refería a estas personas como “inválidos”. Al término del debate, Tarno no pudo menos que poner de manifiesto que “es lamentable la falta de sensibilidad de la alcaldesa”. Pero, por desgracia, a los asistentes habituales no les sorprendió tanto lo ocurrido porque el desprecio hacia los que no son como ellos hace tiempo que se convirtió en la manera de actuar de los que rigen los destinos del pueblo de Llanes.
05/05/2008