Los padres de los niños de Posada denuncian graves deficiencias en el transporte escolar
 
Como ya conocen nuestros simpatizantes, a lo largo del pasado mes de junio los padres de los alumnos del colegio Valdellera de Posada llevaron a cabo numerosas movilizaciones para conseguir que sus hijos pudieran continuar cursando la ESO en dicho colegio, evitando así los desplazamientos al Instituto de Llanes. La lucha fue en balde, los socialistas desoyeron las peticiones de los afectados y a día de hoy, los niños deben desplazarse cada día a la capital llanisca.

Pues bien, uno de los problemas que los padres anunciaron era el del transporte escolar. Dicho y hecho, ha sido comenzar el curso y los líos se recrudecen. Varios padres de alumnos de Posada denunciaron recientemente importantes carencias en el transporte escolar que han ocasionado retrasos de cerca de una hora en el acceso de los niños al Instituto.

Según los afectados, ya ha ocurrido en varias ocasiones que, con los niños situados a las nueve y media de la mañana en la parada del autobús (las clases empiezan a las diez y cinco minutos), estos se han encontrado con que el vehículo escolar no ha aparecido hasta las diez, propiciando que los alumnos llegaran tarde a sus clases. Asimismo, en alguna ocasión el número de plazas del autocar no era suficiente para acoger a los críos, teniendo que quedarse en tierra varios de ellos.

También se quejan los padres que niños de las localidades de Bricia, Niembro, Barro, Quintana y Balmori han quedado sin recoger varias veces. Es más, afirman los familiares de los alumnos que, en las ocasiones que llegaron tarde al Instituto de Llanes, nadie estaba esperándolos, ni siquiera la Policía Local, cuya presencia había sido prometida por el equipo de Gobierno socialista. Muchos de los padres comentaron indignados que “hay niños de sólo 11 años que deben ser protegidos por la Policía al apearse del autobús o al cruzar, y no dejarlos abandonados a su suerte”.

Por todo lo expuesto anteriormente, el malestar en Posada es importante. También añade más leña al fuego el comprobar que más de la mitad de las aulas del colegio Santa María de Valdellera están vacías, cuando podrían acoger perfectamente los dos ciclos de la ESO. Mientras, el Instituto de Llanes tuvo que habilitar tres aulas nuevas por el exceso de alumnos. Sin pies ni cabeza, o el mundo al revés.



05/10/2008